BIO

Gabriela Carballo Silvera, Montevideo 1974

De sus lápices, ceras, pinceles e incluso las yemas de sus dedos surgían titubeantes bodegones, paisajes, escenas y figuras. Su mundo interior traspasaba el puente de sus manos hasta el sufrido, afortunado, mágico soporte donde desembarcaba toda su imaginación... La continua, luchadora, disciplinada búsqueda de la propia perfección provocó muchas veces que ignorara esbozos, incomprensibles para si misma, que luego de desechados eran convertidos en recuerdos de la familia, rescatándolos como prueba de que el camino era duro pero gratificante.

Todo lo que traza, dibuja y pinta está lleno del alma que le imprime. Todas sus obras tienen un aliento propio, respiran para quien las mira, contempla y observa: ésa es la fortuna que ahora comparte con vosotros.

Thaïs Fadrique